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Ezequiel Martínez Estrada, Jesús Silva Herzog, Daniel Cosío Villegas y Arnaldo Orfila Reynal: rede


La revisión de los archivos del Fondo de Cultura Económica en la Ciudad de México me permitió acceder a un material inestimable que abrió nuevas aristas al estudio e interpretación de la producción ensayística de Ezequiel Martínez Estrada. El análisis de la frondosa correspondencia que el escritor mantuvo durante décadas con el director de Cuadernos Americanos Jesús Silva Herzog, así como con los directores sucesivos de la mencionada casa editorial, Daniel Cosío Villegas y Arnaldo Orfila Reynal, ha hecho posible reconstruir los procesos que promovieron la escritura de varios de sus ensayos más resonantes, así como las demandas, intereses, fines y avatares que acompañaron esta labor. Resulta importante destacar algunos aspectos que visibilizaron las investigaciones. Parte de los resultados han sido publicados con el título “Políticas de la edición en redes internacionales: el caso de Ezequiel Martínez Estrada y el Fondo de Cultura Económica de México”, en el libro colectivo El ensayo en diálogo II, coordinado por Liliana Weinberg (CIALC-UNAM, septiembre de 2017), que contó con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) de México, a través del Proyecto “El ensayo en diálogo: ensayo, prosa de ideas, campo literario y discurso social. Hacia una lectura densa del ensayo”.

Los hallazgos implican recolocar el estudio crítico de los ensayos de Martínez Estrada desde los ángulos que mediatizan las dinámicas de las empresas editoriales y de los proyectos político - culturales latinoamericanos con epicentro en México. Adquiere gran relevancia la inserción del ensayista y de sus prácticas en redes intelectuales transnacionales. De tal modo que Leopoldo Lugones, retrato sin retocar, El mundo maravilloso de Guillermo Enrique Hudson, Muerte y transfiguración de “Martín Fierro”, hasta su Sarmiento, El Nuevo Mundo, la Isla de Utopía y la Isla de Cuba, Diferencias y semejanzas entre los países de América Latina así como su Antología se inscriben en estas dinámicas.

Uno de los nodos a destacar es que los primeros tres ensayos respondieron a la gran empresa cultural denominada Biblioteca Americana, en virtud de su incorporación a la colección Tierra Firme. La lucha simbólica entablada entre el escritor y sus editores traduce varios ángulos a considerar. Uno de ellos es la amplia extensión temporal de los procesos, dado que en el caso de Muerte y transfiguración de “Martín Fierro” las negociaciones iniciaron en 1942 y finalizaron en 1948, con todo lo que implica el transcurso de estos años para el desarrollo de la escritura interpretativa. Otro, que los temas y los modos de tratarlos fueron solicitados por los promotores culturales a partir de un singular interés en las figuras seleccionadas. Además, pone de manifiesto la relevancia de la imagen del escritor en el escenario de la cultura latinoamericana y mundial, a contrapelo de las imágenes que Martínez Estrada diseñó de sí mismo de manera recurrente en diversas instancias de intervención.

Los ensayos referidos a Cuba y a los países de América Latina, si bien fueron escritos desde la isla a inicios de 1960, fueron propiciados por Arnaldo Orfila Reynal y publicados a instancias de Silva Herzog en Cuadernos Americanos y de Henrique González Casanova en el segundo caso, con sello editorial de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales, cuyo director era Pablo González Casanova.

La preocupación por la situación de los países de nuestra América, la injerencia de los Estados Unidos, la Revolución Cubana y la enunciación de principios y acciones comunes a desarrollar inciden fuertemente en el pensamiento, en las decisiones y emprendimientos estéticos y culturales, también en las redes que el ensayista integró, como lo demuestran su relación fraternal con Lázaro Cárdenas y los líderes de la Revolución Cubana, su participación activa en Casa de las Américas y en la Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y la Paz, así como los imperativos que Martínez Estrada pronunció a su cofrade Orfila en las cartas, documentos y archivos que he podido analizar, y que trasciende lo que los propios ensayos permiten sopesar.

Dra. Adriana Lamoso

Departamento de Humanidades

Universidad Nacional del Sur

Universidad Nacional Autónoma de México

Fundación Ezequiel Martínez Estrada

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